Fundación Telefónica y Novia Salcedo firmaron recientemente un compromiso en favor del empleo juvenil. Fruto de esa colaboración el presidente de la entidad, José María Sanz-Magallón se suma al jurado de los Premios Novia Salcedo.

 

Los Premios Novia Salcedo tienen una importante trayectoria en su impulso a la empleabilidad. ¿Cree que la Fundación hace una labor adecuada en este sentido?

Sin duda esa labor no sólo es adecuada, sino imprescindible: el cambio social está afectando a la empleabilidad de los jóvenes de manera mundial. Como indica la directora de la Fundación Novia Salcedo, Begoña Extebarria, en las conclusiones del “Cuaderno I Ícaro Think Thank”, el cambio, extraordinariamente veloz, se está produciendo en un triple nivel: de personas, organizaciones y la sociedad entera.

Fundación Telefónica lleva en su ADN la preocupación por contribuir a todo aquello que cree cohesión social y fortalezca las sociedades y, en este sentido, estamos plenamente alineados porque pensamos que esta revolución tecnológica debe ser inclusiva y contribuir al cierre de las brechas digitales. Además, los resultados de la Fundación Novia Salcedo en 2017 son excelentes con más de 1.000 jóvenes formados en nuevas áreas emergentes y con más de 700 empresas comprometidas: el 68% de los jóvenes que han participado en sus itinerarios formativos han conseguido un contrato laboral el año pasado. Estas cifras en un momento tan difícil alientan a continuar y a crear ese clima de cambio al que se refiere Extebarria invirtiendo recursos y conocimiento. Y para nosotros es muy importante caminar junto a actores sociales relevantes y con experiencia en el ámbito de la empleabilidad. Novia Salcedo tiene una experiencia en este ámbito desde hace 36 años y un buen aliado imprescindible: el proyecto Pegasus, con el que aunamos fuerzas en el País Vasco, es muestra de ello.

Formar e integrar a jóvenes es uno de los requisitos que se valoran para que una empresa sea merecedora de nuestros Premios. ¿Piensa que la obtención del premio ayudará en el futuro a quien lo reciba?

Por supuesto. En Fundación Telefónica creemos firmemente que la mejora de nuestro futuro pasa de manera natural por la digitalización, que depende a su vez de la formación en habilidades digitales y en competencias transversales, que no es sino otra manera de llamar a la excelencia en una sociedad que cada vez la demanda más.

En esta excelencia que valora el premio, referida a la integración profesional de los jóvenes, contemplamos la anticipación y saber lo que va a ocurrir, hacia dónde se dirige el mercado laboral en un entorno tecnológico en continuo cambio. Un reconocimiento como éste supone un acicate para continuar impulsando nuevas competencias, aptitudes y estrategias en las personas en busca de empleo.

Este año hemos añadido una categoría que premia a las Administraciones públicas. ¿Está de acuerdo en que la colaboración público-privada favorece las políticas de empleo e inserción de los jóvenes?

Los retos de la empleabilidad sólo pueden afrontarse desde la sociedad en su conjunto.  Afortunadamente vamos creando poco una cultura de responsabilidad público-privada que está teniendo cada vez mayor eco social. Hemos de evolucionar necesariamente a modelos mixtos de participación y financiación y nutrirnos de este doble flujo de saberes y necesidades, tanto de las Administraciones públicas como de las empresas.

De hecho, Fundación Telefónica se ha comprometido, entre otros, con el punto diecisiete de los Objetivos de Desarrollo Sostenible fijados por la ONU: alentar y promover la constitución de alianzas eficaces en las esferas pública, público-privada y de la sociedad civil, aprovechando la experiencia y las estrategias de obtención de recursos de las instituciones.

Tenemos, por lo tanto, que ser aliados para el cambio social y como fundación empresarial que somos transferir conocimiento a los ciudadanos y poner al servicio del Estado en un modelo de cooperación aquellos logros que puedan fortalecer la sociedad, que es la que todos compartimos, reforzando sus valores éticos.

La mujer, la economía verde, la conciliación… son áreas que valoramos mucho en el tratamiento que hacen de ellas las Pymes. ¿Opina que son referencias imprescindibles en el buen desarrollo de una pequeña empresa?

Las empresas consolidadas y las emergentes han de trabajar juntas para que las primeras sean más innovadoras y competitivas y las segundas puedan dar el salto a fases de desarrollo más fuertes. Es lo que David Birch en su célebre informe Job Generation Process llama los elefantes –compañías asentadas– y las gacelas –pequeñas empresas jóvenes y ágiles–. El esquema de pensamiento Ícaro Think Tank de la Fundación Novia Salcedo es muy claro al respecto: la creatividad, el clima emocional, la diversidad, los ecosistemas de convivencia, el papel de la mujer o las relaciones de las empresas con sus entornos naturales abren nuevos hábitos y espacios de participación y una reflexión para alcanzar un ideal de sostenibilidad.

 Por último, ¿Cuál es la razón que le llevó a aceptar ser miembro del Jurado de los Premios Novia Salcedo?

Porque formar parte de un jurado como este es un orgullo y nos reafirma en nuestra contribución a través de “Conecta empleo” para que cada vez más jóvenes puedan encontrar los trabajos que se ajustan a su perfil. Las expectativas que tienen los jóvenes sobre las fundaciones son grandes y no solo no debemos defraudarlas, sino superarlas adaptando nuestras capacidades en un mundo tan plural como cambiante: un reto verdaderamente estimulante. Somos aliados para el cambio social y reconocer a los mejores a través de estos premios forma parte de ese espíritu que ambas fundaciones compartimos.

 

 

 

 

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